Ciudades educadoras

Una Ciudad Educadora no se pone simplemente al servicio de la escuela. Considera que toda ciudad constituye a la vez un entorno educativo y un importante agente educativo, y además proporciona continuamente contenidos educativos. Es un nuevo paradigma, un proyecto necesariamente compartido que involucra a todos los departamentos de las administraciones locales, las diversas administraciones y la sociedad civil. La transversalidad y la coordinación son básicas para su puesta en marcha. El origen de esta iniciativa se encuentra en el I Congreso Internacional de Ciudades Educadoras, celebrado en Barcelona en 1990, del que surgió la Carta con los principios básicos derivados de esta iniciativa. El Movimiento se formalizó en la Asociación Internacional de ciudades educadoras en 1994.

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